Chispas de curiosidad
Cuanto más compartía Paul, más fuerte se hacía mi curiosidad. “¿Quién era el anterior propietario? Me pregunté, con una determinación de detective. Comprender el pasado de Rocky me parecía la clave para desentrañar el misterio que teníamos ante nosotros. Rocky movió la cola, como si me instara a seguir adelante. “Vamos a resolverlo, colega -dije, acariciándole la cabeza. Resolver este rompecabezas podría revelar por fin la razón de sus peculiares señales y su inquieto deambular.

Chispas de curiosidad
Juntando pistas
Me encogí de hombros dentro del abrigo, con determinación en cada paso, dispuesta a reconstruir los misterios de las aventuras ocultas de Rocky a partir de las pistas que había reunido. “Vamos, Rocky”, le llamé, y se puso a mi lado, una presencia firme a mi lado. Estaba decidida a rellenar los huecos de su viaje de dos años, ansiosa por unir los puntos antes de que más sombras trajeran perturbaciones inexplicables a nuestro barrio.

Juntando pistas

