Ver el coche de Brian al llegar
Cuando llegamos a casa de Eleanor, se me encogió el corazón al ver el coche de Brian aparcado delante, una confirmación no deseada de mis temores. Me invadió una oleada de temor y determinación; era el momento de la verdad. ¿Qué encontraríamos tras aquella puerta? Se me aceleró el pulso mientras mi mente barajaba posibilidades: ¿lo atraparían en una mentira o nos iríamos con más preguntas de las que teníamos al principio? Nunca había habido tanto en juego.

Localizando el coche de Brian al llegar
Tocar el timbre con ansiedad
Me armé de valor y llamamos al timbre, mientras me invadía la incertidumbre sobre lo que habría al otro lado de la puerta. Cada campanada parecía una cuenta atrás para la confrontación, el aire estaba cargado de tensión mientras esperábamos. Lo que nos esperaba podría destrozar aún más mi mundo o proporcionarme por fin las respuestas que tan desesperadamente necesitaba. Miré a Jenna y su asentimiento tranquilizador me infundió un poco de valor. Tragué saliva con fuerza, con el corazón martilleándome por la expectación: aquello era más que una visita; era la posible revelación de todas las verdades y mentiras ocultas de Brian.

Tocar el timbre con ansiedad

