Comprobando si hay mensajes de Brian
Los temores de Lisa empezaron a manifestarse cuando comprobé mi teléfono, pero no había mensajes de Brian, lo que no hizo sino aumentar mi ansiedad. El silencio me resultaba insoportable y me corroía la sensación de que algo iba drásticamente mal. Repetí en mi mente sus últimas palabras -las historias familiares que me había contado sobre la visita a su madre- y me pregunté cómo podía dejarme colgada de ese modo. Se me aceleró el pulso mientras retrocedía hacia el coche, pues mis instintos me exigían más claridad sobre dónde estaba realmente. Y justo cuando estaba a punto de marcharme, algo me llamó la atención.

Buscando mensajes de Brian
Notar un vehículo sospechoso
Antes de salir, me fijé en un coche aparcado cerca que se parecía inconfundiblemente al de Brian, y sentí su presencia como una acusación silenciosa contra mis nervios ya crispados. Se me encogió el corazón al estudiar sus rasgos familiares, y el pavor me invadió con una fuerte oleada. Me acerqué con cautela, luchando por comprender lo que veía. ¿Qué hacía su coche aquí? Las preguntas inundaron mi mente, empujándome a mirar más de cerca, y al asomarme al interior, mis ojos se abrieron de par en par, incrédulos ante lo que vi.

Avistamiento de un vehículo sospechoso

