La comprensión de Rocky
Cuando mencioné el comentario de Marla sobre las golosinas perdidas, Rocky levantó las orejas y ladró con fuerza. Fue como si lo entendiera perfectamente, y todos los que estaban cerca se detuvieron, lanzándole miradas curiosas. ¿Quería decirnos algo? Me reí torpemente, rascándome la cabeza. “Bueno, supongo que tienes una historia en la manga, ¿eh, chico?” Dije, aunque en el fondo empecé a darme cuenta de que la inteligencia de Rocky podía ser aún más aguda de lo que recordaba.

La comprensión de Rocky
Malestar de vuelta a casa
Cuando llegamos a casa, Rocky no podía tranquilizarse. Vagaba por el salón, dando vueltas y olisqueando inquieto, cada sonido le hacía crisparse como si el peligro acechara tras cada esquina. “Vamos, colega, ¿qué pasa?” Suspiré, hundiéndome en la silla. Observarlo me despertó recuerdos del pasado, momentos de tensión e incertidumbre a los que claramente se había enfrentado solo. Incluso en casa, Rocky se comportaba como si aún estuviera de guardia.

Inquietud de vuelta a casa

