El inesperado tirón de Rocky
Una tarde ventosa, Rocky y yo salimos a dar nuestro paseo habitual cuando, de repente, tiró de la correa y me arrastró hacia un grupo de casas. Su energía era inusualmente exuberante, su concentración muy aguda, y casi me tropiezo intentando seguirle el ritmo. “¡Alto ahí!” Grité, riéndome nerviosamente mientras nos desviábamos del camino hacia, entre todas las cosas, un montón de comestibles desatendidos junto al umbral de una puerta. Rocky nunca se había comportado de forma tan peculiar.

El inesperado tirón de Rocky
Alerta ante el peligro
Rocky saltó hacia la compra, moviendo la cola pero ladrando con la urgencia de un aviso importante. “¿Qué tienes ahí, colega? Pregunté, poniéndome a su altura. Las bolsas eran inocentes, pero Rocky las trataba como si fueran una amenaza invisible. Mientras olfateaba y ladraba, me asaltó un pensamiento: tal vez aquel viejo perro misterioso era más héroe de lo que yo creía.

Alerta ante el peligro

