Llamada inesperada de Marla
Nuestra investigación se vio interrumpida por el timbre de mi teléfono. Llegó la voz de Marla: “Jason, quizá quieras oír esto. Hemos encontrado más perros vagando por las calles. Parecen confusos pero ilesos” Mi atención se centró en sus palabras. “¿Más?” Resoné, mirando a Rocky, que ahora parecía extrañamente concentrado, como si comprendiera cada palabra. La noticia me tocó la fibra sensible, insinuando conexiones más profundas que acechaban bajo la superficie de nuestras vidas cotidianas.

Llamada inesperada de Marla
La señal de Rocky
De vuelta al exterior, el extraño comportamiento de Rocky empezó a encajar. Sus ladridos, sus paradas repentinas y su intensa concentración apuntaban a advertencias tácitas. Percibía algo que ninguno de nosotros había notado, algo que los demás parecían pasar por alto. No era sólo instinto, era un mensaje que intentaba transmitir. “De acuerdo, chico”, dije, con determinación, “lo resolveremos juntos” Las insistentes señales de Rocky habían despertado en mí una nueva determinación.

Señal de Rocky

