La llamada de preocupación de Marla
Aquella misma tarde, Marla volvió a llamar, con una voz teñida de urgencia. “Hemos recibido más informes de perros callejeros, muy parecidos a Rocky”, reveló. Ya no era mera coincidencia: las aventuras de Rocky parecían estar relacionadas con el repentino aumento de casos de refugio. Me invadió la ansiedad, pero también la determinación de resolver el misterio. Con Rocky fielmente a mi lado, sentí que era un reto que debíamos afrontar juntos.

La llamada de preocupación de Marla
Reunión vecinal
La preocupación se extendió por el vecindario, provocando una reunión comunitaria organizada apresuradamente en la que todos se reunieron, susurrando teorías y señalando con el dedo los extraños sucesos recientes. “¿Qué está pasando realmente?”, preguntó alguien, expresando la inquietud que flotaba en la sala. Rocky estaba sentado a mi lado, con la postura alerta, agitando las orejas a cada comentario, como si comprendiera la gravedad de todo aquello. Una determinación compartida llenaba el espacio: la gente estaba dispuesta a atar cabos, a descubrir la verdad que se ocultaba tras los disturbios y a comprender por fin cómo encajaba Rocky en el misterio que se desarrollaba a nuestro alrededor.

Reunión vecinal

