Un extraño en la calle
Cuando se hizo de noche, las sombras empezaron a jugar con mi visión y vi una figura solitaria a la deriva cerca de la casa de Paul, que entraba y salía de la luz del porche. Sentí un frío pinchazo en la espalda mientras observaba: había algo en aquel desconocido que me parecía innegablemente extraño. Rocky también lo percibía; sus orejas se agitaban con cada sutil movimiento. Instintivamente, apreté la correa. “¿Quién es ése de ahí? Susurré, siguiendo a la figura hasta que se fundió en la oscuridad.

Extraño en la calle
El comentario casual de Paul
Al día siguiente, Paul se inclinó sobre la valla, charlando casualmente. “Vi a Rocky con otro dueño hace un rato”, mencionó, rascándose la barbilla. El comentario me pilló desprevenida. Rocky ladró, como si tuviera algo más que revelar, pero Paul continuó: “Sí, parecía vagar mucho por aquel entonces” Asentí lentamente, un rompecabezas empezaba a formarse en mi mente. Rocky no había estado tan perdido como había imaginado, y eso sólo hizo que aumentaran mis ganas de descubrir el resto de su historia.

Comentario casual de Paul

