Las viejas aventuras de Rocky
Intrigada, presioné a Paul para que me diera más detalles. “¿Qué quieres decir con que vagó?” Pregunté con curiosidad. Paul se encogió de hombros, recordando: “El pequeñajo se escapaba continuamente, se dirigía a lugares conocidos… nunca parecía asentarse” Los ojos de Rocky seguían los nuestros mientras hablábamos, moviendo ligeramente la cola. Estaba claro que mi peludo amigo tenía toda una vida de la que yo no sabía nada, y su estancia en el refugio parecía contener muchas más historias jamás contadas de las que yo había imaginado.

Las viejas aventuras de Rocky
Observación fiable de Paul
Paul sonrió tranquilizadoramente. “Rocky siempre encontraba el camino de vuelta aquí; nunca parecía feliz en ningún otro sitio” Sus palabras llenaron algunos vacíos, arrojando una nueva luz sobre el comportamiento inquieto de Rocky. Mi hijo había estado buscando el camino de vuelta al lugar al que realmente pertenecía, guiado por los recuerdos y los olores de un hogar que añoraba. En espíritu, nunca nos había abandonado de verdad.

Observación fidedigna de Paul

